El sistema financiero argentino atraviesa un reordenamiento tras la decisión del Banco Central de discontinuar las LEFI, un instrumento clave que hasta ahora servía para absorber pesos del mercado. La salida de escena de estas letras liberó más de $7 billones, un flujo que no fue completamente captado en la última licitación del Tesoro y que está redefiniendo la dinámica de tasas y liquidez.
Con este cambio, los bancos pasaron de operar con niveles de encaje ajustados o incluso deficitarios a registrar un excedente histórico. La posición diaria de encajes saltó de un déficit cercano a $1 billón a una integración positiva superior a $7 billones. En términos prácticos, esto significa que el sistema financiero se encontró de un día para el otro con un exceso de pesos difícil de reabsorber de forma inmediata.
Una parte importante de esa liquidez se volcó a la caución bursátil, lo que provocó una caída abrupta de la tasa de fondeo de corto plazo. A la par, las Lecaps más cortas se valorizaron con fuerza, comprimiendo rendimientos y dejando en evidencia la búsqueda de alternativas para estacionar pesos en un contexto con menos herramientas de absorción.
Este reacomodamiento también pone en cuestión el rol de la tasa de política monetaria como referencia clara del mercado. Sin las LEFI, la tasa pierde su ancla tradicional y pasa a definirse de manera más endógena, determinada por la interacción de múltiples factores: la liquidez disponible, las expectativas de inflación, la colocación de deuda del Tesoro y la evolución del crédito, entre otros. Para seguir de cerca el pulso del mercado, será clave mirar varias tasas: desde la caución y los préstamos interbancarios hasta el rendimiento de Lecaps cortas y la TAMAR.
Para los bancos, la nueva dinámica exige una administración de liquidez más precisa. De ahora en adelante deberán equilibrar el exceso de pesos entre colocaciones muy cortas —como cauciones o interbancarios— y Lecaps, que funcionan como sustitutos de las LEFI, aunque con limitaciones. En la práctica, el Tesoro pasa a tener un rol cada vez más relevante en la absorción de pesos, reduciendo la frontera que separaba tradicionalmente su función de la del Banco Central.
El rol de la tasa se vuelve clave: una de las razones detrás de la reciente suba del tipo de cambio puede haber sido la caída de casi 10 puntos en la tasa de caución, que pasó del 33,5% el 18 de junio (cuando el dólar A3500 cotizaba a 1.151) al 23,4% promedio en lo que va de julio. Ese movimiento estuvo directamente relacionado con la fuerte inyección de pesos del Tesoro tras la última subasta de junio.
Además, con el fin de las LEFI, salvo que el BCRA intervenga de forma consistente en el mercado secundario de Lecaps cortas, podríamos ir hacia un mercado de tasas cortas más volátil, sin el piso que garantizaban las LEFI ni el techo del pase activo. Esta nueva dinámica puede implicar tasas estructuralmente más bajas, un factor que suma presión potencial sobre el tipo de cambio si la liquidez excedente no encuentra canales estables de absorción.
En este contexto, la baja de tasas —si se propaga al resto de la curva— podría convertirse en un estímulo indirecto para la economía: abarataría el crédito y podría motorizar algo de actividad, siempre y cuando esa liquidez encuentre destino en inversión y consumo, y no termine presionando el tipo de cambio.
Hoy, para capturar rendimiento real, los inversores se ven forzados a asumir mayor riesgo o a estirar plazos, un factor que reordena carteras y mantiene viva la pregunta sobre cuánta demanda de dólares latente puede reactivar este escenario de tasas más baratas.
En los próximos meses, el mercado estará atento a tres claves: cómo se administra la liquidez que liberó el fin de las LEFI, si el Tesoro logra absorberla vía nuevas colocaciones y qué tan rápido se ajustan las expectativas de tasas y dólar a este nuevo esquema. Un reacomodamiento que empezó como técnico, pero que podría trasladarse a precios, carteras y decisiones económicas de forma muy concreta.
Francisco Borisonik, economista y asesor.
Informe especial: el fin de las LEFI re-configura la plaza.
Con el fin de las LEFIs cae la tasa, y sube la presión sobre el dólar ¿Cómo sigue?

Noticias de Argentina
Economía y Finanzas
Más Noticias de Argentina
Las últimas tendencias están en IB Campus
Ya existe un usuario con ese email. Redirigiendolo a iniciar sesión...
Ya existe un usuario con ese email. Redirigiendolo a iniciar sesión...
¿Olvidaste la contraseña?
.png)




